ACRG/ febrero 4, 2016/ Historia

Monasterios jerónimos que justifican esta red peregrina

  1. La Ermita de Bellaescusa (Orusco) que se levantó en el siglo XIII para venerar a la Virgen de Bellaescusa, tras la aparición de la Virgen a dos caballeros de la Orden de Santiago que andaban de caza por el monte. Fue remodelada en el siglo XVI. Junto a la ermita crece una higuera, de la que se dice que produce higos con supuestos poderes curativos.
  2. San Bartolomé de Lupiana (Guadalajara), es Monumento Nacional desde 1931.
  3. Santa María de la Sisla, en Toledo, actualmente no quedan restos, es de la Academia de Infantería y empleado para campo de maniobras.
  4. Santa Catalina, en Talavera de la Reina (Toledo), hoy es una fundación, acogiendo el asilo San Prudencio, atendido por Hijas de la Caridad, sala de exposiciones, y escuela de Artes y Oficios.
  5. San Jerónimo de Guisando, en Ávila, actualmente no queda restos ya que un  incendio en 1979 lo redujo a cenizas.
  6. Santa María del Parral, en Segovia, saqueado en 1808 por tropas francesas, es desamortizado en 1835. Declarado Monumento Nacional en 1914, para protegerlo y clamar por su rehabilitación, en 1925 acoge la restauración jerónima.
  7. San Jerónimo de Jesús, en Ávila, fue desamortizado en 1821, y definitivamente en 1836. Hoy sólo quedan unas decorosas ruinas, que constituyen una plaza en medio de una barriada nueva.
  8. San Lorenzo del Escorial, Alfonso XII entrega el monasterio en 1885 a la Orden de San Agustín, sus actuales moradores.
  9. San Jerónimo el Real, en Madrid, fue saqueado en la guerra de Independencia siendo destruido retablo, sillería, sepulcros y capillas. Tras 1835, es cuartel de artillería, hospital de inválidos y coléricos. En 1865 se habilita para parroquia parte de la iglesia. En 1878, tras obras de reparación de iglesia y sacristía, se inaugura el 30 de septiembre.