ACRG/ febrero 22, 2016/ Historia

Los caminos de los Pastores y de Guisando, fueron  utilizados por miles de pastores y vaqueros que conducían sus rebaños en busca de los pastos del sur, en invierno y que con sus cañadas facilitaron la peregrinación a Guadalupe, así como la propia cabaña de los monjes que subía en verano a los pastos de León y Palencia.

Roperías

Las roperías eran una parte muy importante en la intendencia de los rebaños. En ellas, además de fabricar el pan para los pastores y sus perros, se almacenaban los hatos o enseres de los pastores, la sal para las ovejas e incluso servían de enfermería. Pocas de estas construcciones han llegado hasta nuestros días. En Babia, de las antiguas roperías de Quintanilla o Truébano, sólo permanece en pie el caserío de Vildeo en las proximidades de Torre de Babia.

En la comarca de Gordón, en el pueblo de Beberino, se conserva en pie parte de la ropería del Monasterio de Guadalupe, con un retrato de la Virgen Morena de Guadalupe y el escudo de los Jerónimos en relieve en su fachada. Estos monjes Jerónimos utilizaban la mayor parte de los puertos de La Tercia. Junto al antiguo puente medieval de Serrilla, en el río Torio, se conserva el denominado “molino de La Ropería”, rehecho a finales del siglo pasado, al lado del cual hay vestigios de la casa solariega donde se hospedaban los mayorales del Duque del Infantado.

Entre los viajeros que nos dan noticias de las cabañas ganaderas podemos citar a Townsend y Jovellanos, en 1792, en un viaje desde Asturias a León por Babia, comenta que en esta comarca se apacientan en verano “300.000 cabezas” de ganado merino, pertenecientes a los monasterios de El Paular, El Escorial y Guadalupe, que tienen sus «roperías» en Truébano, Quintanilla y Beberino, respectivamente…leer más